Aprovechando el estupendo trabajo de recolección de datos e infografía de Doña Belén García-Pozuelo @belengarcia_8, periodista de ABC, vamos a repasar el contenido calórico y el valor nutricional de los helados comerciales.
Como podemos observar, los cremosos y con chocolate son los más calóricos. Los tres helados que más calorías aportan son el Cornetto XXL de chocolate, el de nata y el Negriton. Rebasan las 330 kilocalorías. Por detrás se encuentran los cuatro Maxibon de Nestlé: el de galleta (cookie), natilla (natillas 2.0), galleta negra (black cookie) y el de nata. Su aporte energético está entre las 319 y 311 kcal y parte de estos niveles se debe al azúcar que contienen. 300 calorías es una quinta parte de las necesidades energéticas de un hombre adulto (200Kcal)
Pero sabemos que en nutrición, no todo va de calorías. Los tres de Frigo que más engordan (los dos Cornetto y el Negriton) están compuestos de un 27% de materia grasa, además de un 39% de azúcar, un 40% y un 33%, respectivamente. Los Maxibon (Nestlé) tienen un 25% de grasa y un 29% de azúcar. Y no solo de grasa y azúcar están hechos los helados, también de edulcorantes. Aunque este elemento es un sustitutivo del azúcar no le sustituye, le acompaña. De esta manera, el azúcar, junto con el jarabe de glucosa-fructosa o el de azúcar caramelizado hacen que el sabor sea más dulce aportando menos calorías. En los Magnum ocurre lo mismo. Cuatro de sus helados (almendrado, doble chocolate, doble caramelo y el sándwich de almendras) no bajan de las 270 kcal.
Y los polos de hielo y sorbetes?
A quién no se le ha derretido un polo de hielo en la mano y se le ha quedado totalmente pegajosa. En parte es por la cantidad de azúcar que tienen. Porque a pesar de tener un menor contenido calórico (los polos de esta revisión no superan las 110 Kcal), siguen teniendo bastante azúcar (alrededor de un 15%), además de edulcorantes y colorantes.
Entonces, ¿qué puedo ofrecer a mis hijos?
¿Por qué conformarnos con el sucedáneo o la versión industrial?, cuando tenemos a nuestra disposición el original…la fruta.
El verano es una época estupenda para ofrecer fruta fresca a nuestros hijos. En la nevera, cortada y lista para comer. Trituradas enteras, combinadas, en forma de batidos o incluso congeladas en moldes. Hay mil formas de ofrecer la fruta este verano como podemos ver en el siguiente video propuesto por Justicia Alimentaria
Y bueno…si pasamos haciendo turismo por la mejor heladería del lugar, prueba lo exquisitos que están sus helados. Tu cuerpo podrá soportar el consumo ocasional de estos alimentos y tu mente de lo agradecerá.
