Hasta ahora, se ha visto que una dieta alta en fibra a parte de todos los beneficios en salud que conlleva como son la mejora del tránsito intestinal, la reducción de niveles de colesterol, colaboración en la prevención de enfermedades frecuentes de hoy en día como son enfermedades cardiovasculares, diabetes, cáncer de colon etc..la fibra dietética también ayudaría a mantener un peso adecuado.
Algunos de estos mecanismos que regulan el apetito podrían ser, mediante la estimulación de la liberación de hormonas supresoras del apetito en el intestino (Bell y su equipo no han visto este aumento en humanos así como si se podía apreciar en ratones). También sabemos que si queremos controlar el apetito debemos comer alimentos con IG bajo/medio, evitando los de IG alto. La fibra dietética reduciría la respuesta postprandial a glucosa y con la consecuente disminución del índice glicémico de los alimentos que la contienen o la disminución del índice glicémico de alimentos que la acompañan.
En este último trabajo, Bell y sus colaboradores han encontrado un posible nuevo candidato colaborador a este efecto del que hablamos.
El acetato es un ácido graso de cadena corta producto de la fermentación de la fibra en el intestino por nuestra microbiota. Y esta es la molécula que podría estar implicada en la regulación del apetito. El acetato afectaría directamente en el hipotálamo, región del cerebro que regula el control del apetito.
Aquí os dejo el enlace:
